banner2
bandera

ball02 Expo Control de Plagas

bullet3 Plagas de Interés Sanitario

ball02 Bolsa de Trabajo 

ball02 Normatividad

ball02 Boletines Informativos

ball02 Secretaría de Salud México

1anidot3a0 Laboratorios

1anidot3a0 Distribuidores

ball02 Estatutos   new

1anidot3a0 Afiliate

1anidot4a0 Cuotas

ball02 Becas

ball02 Cursos

1anidot3a0 Mesa Directiva

1anidot3a0Consejeros Nacionales

1anidot6a0 Sitios de Interés

1anidot3a0 Libro de Visitas

 

Directorio

Donato Guerra No. 1-106 Col. Juárez México, D.F.

 Tels.     55 92 00 92

           55 66 44 79

01 800 713 9000

 

Envianos tu comentario

ASOCIACION NACIONAL DE CONTROLADORES DE PLAGAS URBANAS, A.C.

Preparados Cumplimos Mejor

Socios de la ANCPU

Contráte Servicios Profesionales

Plagas de Interés Sanitario

¿Tiene problemas con Plagas?

Capacitación en Línea

Capacitación en Línea

Revista el Controlador

Revista el controlador

bat40 bat46

Los murciélagos y la rabia

La rabia en murciélagos es un problema de gran magnitud, es una enfermedad que puede presentarse tanto en especies hematófagas como en las no hematófagas. Se han registrado casos de rabia en varias especies es de insectívoros, frugívoros, omnívoros e ictiófagos. En nuestro país, Bernardo Villa señaló que al menos el 30% de las 13 especies de murciélagos eran portadores de la rabia. En Estados Unidos en 1995, los casos de rabia en murciélagos constituyeron un 10 % del total (7,881 casos), entre las especies con mayor incidencia están Tadarida brasiliensis, Myotis lucifugus y Eptesicus fuscus. Tadarida es el murciélago que con mayor frecuencia se localiza en las bodegas o edificios en varios estados de la República Mexicana, es quizá la especie mas frecuente por su recorrido migratorio. Eptesicus también se le localiza en haciendas abandonadas y en casas con vegetación abundante.

La rabia en murciélagos hematófagos o «vampiros» constituye un importante foco de transmisión de esta enfermedad en América Latina y Trinidad y Tobago, contagiando a los animales domésticos al momento de alimentarse. La infección ha sido comprobada en tres especies de murciélagos hematófagos: Desmodus rotundus, Diphylla ecaudata y Diaemus youngii, las cuales se encuentran restringidas a América tropical y subtropical. De éstas, el vampiro común Desmodus rotundus es la especie hematófaga más abundante y de más amplia distribución, en México se encuentra a lo largo de las costas del Golfo y Pacífico, desde el norte de Tamaulipas y Sonora, hasta los estados de Tabasco, Chiapas y la Península de Yucatán. Su distribución se extiende hasta Centroamérica y Sudarnérica, al norte de Argentina y Chile. Esta especie se alimenta principalmente de mamíferos domésticos, y ocasionalmente de mamíferos silvestres y aves. Las otras dos especies hematófagas, llamadas comúnmente vampiro de patas peludas: Diphylla ecaudata y vampiro de alas blancas Diaemus youngii se alimentan preferentemente de aves y poseen una distribución restringida a los estados de Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y al sur de la Península de Yucatán, teniendo poca importancia en la transmisión de la rabia a nivel regional.

El murciélago vampiro, al ser la especie más abundante en nuestro país y en la región tropical y alimentarse preferentemente de animales domésticos, es el responsable de apreciables pérdidas en la ganadería, ya sea directamente a través de la transmisión de la rabia paralítica bovina o indirectamente al debilitar al animal por la continua pérdida de sangre y la subsecuente infección de las heridas que constituyen una puerta de entrada del gusano barrenador. Además de elevar la posibilidad de que las especies de murciélagos urbanos que comparten la periferia de las ciudades están en probable contacto con el vampiro rábico, lo que implica un riesgo para el Profesional Controlador de Plagas Urbanas, por lo que conocer los aspectos biológicos del vampiro ayuda a mejorar nuestro trabajo en las ciudades.

Se estima que en áreas marginales de América Latina, la mortalidad anual es de 50 mil cabezas de ganado, cifra que se incrementa al considerar las pérdidas indirectas por mordeduras de vampiros (carne, leche y devaluación de pieles), causando un total aproximado de 50 millones de dólares anuales.

La incidencia de la rabia transmitida por estos mamíferos se ha incrementado conforme ha aumentado el desarrollo de la ganadería en el país. Aunque se han realizado numerosos esfuerzos para controlar esta enfermedad en los animales domésticos, muchas de las medidas tomadas para el control han sido inadecuadas, lo que ha llevado a pérdidas económicas y al exterminio de otras especies de quirópteros, benéficas para los ecosistemas, sin necesariamente controlar el cielo silvestre de la enfermedad.

El murciélago vampiro común : Desmodus rotundus.

Especie de quiróptero que pertenece a la familia Phyllostomidac, son murciélagos de tamaño mediano (longitud del cuerpo 60-90 mm) y peso de 25-40 g, es de color café grisáceo con pelaje denso y corto, cara aplanada con hocico corto y sin hoja nasal, lo que los asemeja a pequeños cerdos. Presentan orejas pequeñas, algo puntiagudas y separadas, el pulgar es largo con tres cojinetes y una garra, carecen de cola. El labio inferior presenta una escotadura en forma de V, con incisivos superiores anchos y filosos, mientras que los inferiores son pequeños. Los caninos son largos de punta aguda y borde posterior afilado.

Los individuos de esta especie habitan en cuevas, huecos de árboles, puentes, alcantarillas, y minas abandonadas, formando colonias de 20 a 100 individuos, pudiendo compartir estos sitios con otras especies de murciélagos. Los vampiros pueden desplazarse a distancias considerables, de 5 a 8 kilómetros, en ocasiones hasta 20 kilómetros, en busca de alimento, aunque tienden a minimizar las distancias perchando en sitios contiguos a la fuente de alimento. Los vampiros son muy astutos para encontrar su alimento, ayudándose de los sentidos del olfato, vista y oido; éstos se acercan a su víctima desplazándose en el suelo, pudiendo correr, brincar o volar. Prefieren beber sangre del ganado bovino, equino o porcino, mordiendo a sus víctimas en las regiones de los hombros, espalda, base de los cuernos y de las orejas, patas, pezuñas y región anal. Los vampiros atacan cuando el animal está durmiendo, realizando la mordida con poco dolor y el anticoagulante presente en la saliva permite el flujo de la sangre, ya que fluye a través del canal del labio inferior. Pueden consumir hasta 25 ml. durante 30 minutos, y regresan generalmente a alimentarse en el mismo sitio a la noche siguiente. Normalmente, la sangre que el vampiro consume rara vez daña al animal, pero la cantidad de sangre que fluye después que el animal se ha alimentado, junto con las heridas que causan las mordeduras que pueden debilitar al animal y la transmisión potencial del virus rábico, causa importantes pérdidas económicas a los ganaderos.

En los refugios, el contacto entre los vampiros es constante y pasan gran parte del día acicalándose mutuamente. Asimismo, es una de las pocas especies de mamíferos que practican altruismo, pudiendo alimentar a individuos no emparentados a través de la regurgitación de sangre, ya que en ocasiones algunos son incapaces de conseguir alimento, lo que los llevaría a la muerte después de 48 horas. El comportamiento que estos murciélagos exhiben es una de las principales vías de transmisión intraespecie del virus la rabia.

Sintomatología

a) En el murciélago.- Tanto en las especies hematófagas como en las no hematófapas se observado rabia furiosa, muda o completamente asintomática. Menos del uno porciento de los murciélagos está infectado de rabia y a diferencia de otros animales, éstos mueren rápidamente. La rabia furiosa es poco frecuente en estos mamíferos y cuando se presenta produce irritación en el animal, con signos de parálisis y conducta errática. Los murciélagos pueden llegar a recuperarse de la enfermedad, y ser únicamente portadores de ella. En estos casos, se han encontrado anticuerpos neutralizantes en el suero de los animales, sugiriendo que los portadores pueden desarrollar esta inmunidad al ser expuestos a repetidas infecciones subletales.

b) En bovinos.- En el caso de la rabia en bovinos transmitida por murciélagos, el período de incubación es largo, con fluctuaciones que van de 25 a 150 días. Los síntomas predominantes son de tipo paralítico, de aquí el nombre de rabia paralítica bovina o derriengue, con movimientos incoordinados de las extremidades posteriores. Pueden presentar pupilas dilatadas y el pelo erizado. Otros, somnolencia y depresión con lagrimeo y catarro nasal. Los accesos de furia son raros, aunque pueden presentarse temblores musculares, inquietud e hipersensibilidad e irritación en los sitios de mordeduras, donde el animal tiende a frotarse continuamente hasta producirse ulceraciones. Los animales presentan salivación excesiva y espumosa, con un estreñimiento pronunciado y heces gruesas, secas y fétidas. El período sintomatológico dura de 2 a 5 días y finalmente el animal sufre de apnea y muere.

Fuente de infección y ciclo de transmisión

El grupo de los quirópteros es uno de los mamíferos que mantienen el virus rábico del ciclo silvestre. La infección puede ser transmitida por especies hematófagas y no hematófagas siguiendo el mismo cielo de transmisión que se presenta en animales domésticos. Estudios recientes que comparan los índices de transmisión de la rabia en diferentes animales silvestres, confirman que la transmisión de esta infección por murciélagos a otros animales es poco frecuente, excepto a otros murciélagos. En el caso de América Latina, los murciélagos hematófagos son los principales portadores del virus que causa la rabia paralítica en bovinos y en pocos casos la rabia en humanos.

a) Transmisión de murciélagos a murciélagos.- La transmisión se favorece por comportamiento de identificación entre individuos de una misma colonia, acicalarse mutuamente, al alimentar de manera altruista a otros individuos, o bien a través mordeduras provenientes de individuos infectados. Muchas veces se presenta a edad tempranas, ya sea por alimentación de leche materna de individuos infectados, la orina, rasguños y mordeduras de otros animales pequeños o de la madre. Otra fuente de contagio es a través de la vía acrógena, ya que el virus puede diseminarse al momento de respirar, estornudar o vocalizar, expulsando partículas de mucus respiratorio y partículas de saliva. Puede incluso diseminarse a través de la orina. El período de incubación se presenta entre 15 hasta 106 días.

b) Transmisión de murciélagos a otros animales.- La rabia puede ser transmitida a cualquier mamífero silvestre o doméstico e inclusive al ser humano. Sin embargo, el ganado (reses, caballos, cabras, ovejas), es el más susceptible a ser contagiado, ya que este constituye el componente principal de la dieta del vampiro común, el cual puede transmitir el virus rábico a través de mordeduras, al momento de alimentarse. La enfermedad puede incluso transmitirse a otros animales silvestres por aerosoles, ya que al presentar los murciélago una rabia de tipo muda, la transmisión por mordeduras es poco frecuente. Se han reportado algunos casos en humanos o mascotas, donde la rabia se ha transmitido tanto por mordeduras, cuando existen antecedentes de contacto, o mediante aerosoles, cuando el virus se disemina en las cuevas o sitios de percha y se trasmite por vía aerógena.

Control de la rabia en murciélagos y recomendaciones.

Los métodos de control se basan en la reducción del número de organismos de las poblacionales de las especies problema, teniendo como objetivo descender la densidad poblacional de la principal especie reservorio por debajo del umbral requerido para que la enfermedad se mantenga en esa población.

Existen más de 986 especies de murciélagos, muchas de las cuales son benéficas para control de plagas de insectos dañinos, entre los que se incluyen los mosquitos, así con para la polinización y dispersión de frutos de numerosas plantas de importancia económica (como es el caso del Agave de donde se extrae el tequila, y las cactáceas columnares de ambientes desérticos), constituyendo especies clave para la conservación y regeneración de muchos ecosistemas. Por lo que considerando estos beneficios y la baja prevalencia de rabia en estas especies, la disminución de las poblaciones no se justifica y el control limita a informar a las personas que habitan en países donde existe el problema, sobre el riesgo de infección, para asegurar que toda persona evite al máximo el contacto con los murciélagos y si es mordida, reciba tratamiento apropiado.

El control de las poblaciones se aplica únicamente a las tres especies de murciélago hematófagas que causan daños a las actividades agropecuarias. Sin embargo, muchos de los métodos no se limitan a estas especies, sino que afectan considerablemente a la especies no hematófagas que son benéficas para el mantenimiento de los ecosistemas y que algunas de ellas son el motivo fundamental que enfrentamos como controladores de plagas urbanas.

En campañas de erradicación de los vampiros que se han llevado a cabo, se promovía la destrucción de los lugares de refugio, dinamitándolo o empleando gases tóxicos, sin considerar que en el mismo sitio vivían otras especies benéficas, causando la reducción de estas poblaciones, sin necesariamente controlar las poblaciones de vampiros.

Una de las técnicas de control más económicas y efectivas, es el uso de vampiricida, pomada de vaselina mezclada con un raticida anticoagulante. Esta técnica consiste en capturar a los vampiros colocando redes de nylon alrededor de los potreros. Una vez capturados, se aplica el vampiricida en la espalda, liberándolos posteriormente. Al regresar a su refugio, los animales de la colonia se ayudan mutuamente a limpiarse, ingiriendo la sustancia, la cual puede matarlos entre 7 y 10 días después de la aplicación. Se ha demostrado que un vampiro empastado puede matar entre 20 y 40 individuos más. El vampiricida puede incluso aplicarse directamente sobre las mordidas que ha sufrido el ganado, ya que el vampiro usualmente regresa al mismo sitio y al momento de alimentarse ingiere la pomada. Aunque efectivo y económico, este método requiere de la identificación correcta de los murciélagos hematófagos en el momento de la captura y la aplicación de la crema, por lo que es de vital importancia que los ganaderos que lleven a cabo este control, cuenten con la asesoría de técnicos capacitados en la identificación y manipulación de los vampiros. Muchas de las veces, al no contar con asesoría adecuada, la crema es aplicada a especies no hematófagas, provocando la muerte de únicamente especies benéficas, puesto que éstas, aunque habiten en los mismos sitios, no interactúan con las poblaciones de vampiros, lo que conlleva a la pérdida de esfuerzo y dinero. Para cualquiera de los controles antes mencionados, se recomienda la impartición de talleres y conferencias, seminarios, curso y una constante capacitación del personal que enfrenta a estas interesantes criaturas. Que se les capacite en la identificación y la manipulación de murciélagos y vampiros.

 

 

murcielago4
murcielago

[Principal]

[Tratamiento Focalizado]

[Los Mucielagos]

[La Rabia]

[Reptiles Venenosos]

[Internet]

[Organofosforados]

[Próximos Eventos]

[Relaciones Internacionales]

[El lado divertido]