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Prevención y Control

La presencia de alacranes en las casas es común en muchos lugares de nuestro país y por supuesto en nuestro Estado de Michoacán. Podría asegurarse que no hay una persona que no haya tenido la experiencia de encontrarse con uno de estos animales y en una acción refleja proceder a aplastarle inmisericordemente.

Si bien la fama de los alacranes como animales peligrosos está bien ganada por algunas especies, la gran mayoría de ellos no representan un problema serio para la salud humana y en cambio ofrecen un eficiente servicio de "limpieza", al alimentarse de diversos insectos (en las casas muchos de ellos indeseables como las "cucarachas").

En los últimos años se ha registrado un mayor número de accidentes con alacrán en zonas urbanas lo que puede tener dos razones: a) Un incremento real de las poblaciones de estos arácnidos por la cada vez menor utilización de pesticidas de "amplio espectro" y el mayor uso de insecticidas específicos y de menor impacto ambiental, pero que no se han diseñado considerando a los alacranes como un grupo importante a controlar y b) La invasión paulatina pero constante de las poblaciones a los ambientes habitados naturalmente por los alacranes y así, el incremento natural de la interacción del humano con ellos.

Algunas personas, entre las que me incluyo, pensamos que los alacranes estuvieron antes que nosotros en sus áreas de distribución y por tanto bien podríamos ser los humanos quienes invadimos sus territorios y no los alacranes quienes invaden nuestras casas, por lo que independientemente del enfoque sobre quien invade a quien, la realidad plantea solo dos posibilidades: 1) Aprender a coexistir con ellos ó 2) Entablar una batalla buscando su eliminación de las zonas habitadas.

La segunda opción es la que de manera "natural" se asume y se refleja en la reacción que al inicio de este ensayo mencioné; sin embargo, la historia nos ha demostrado que en la "guerra" con los insectos, iniciada desde que se empezaron a utilizar infusiones de plantas o sustancias de origen inorgánico como venenos para controlar plagas continúa, no hay signos de que estemos ganando. Actualmente esta misma lucha se sigue dando con otras armas (insecticidas biológicos, ingeniería genética, prácticas agronómicas "naturales", etc.) y aparentemente solo estamos generando nuevos frentes.

En este escenario, parece evidente que debemos generar una cultura de coexistencia con todos aquellos animales y vegetales que conforman el entorno en el que vivimos. En el caso particular de los alacranes, se ha visto que son muy difíciles de erradicar por lo que es necesario emplear una estrategia que combine adecuadamente la prevención y el control. El supuesto básico de esta propuesta es que dentro de nuestras casas no es admisible la presencia de alacranes, pero fuera de ellas, ellos pueden existir.

UNA PROPUESTA PARA MANTENER ALEJADOS A LOS ALACRANES

De acuerdo con algunos de los especialistas más importantes en la materia, una buena estrategia debe considerar por lo menos dos etapas:

ETAPA  I.   EXCLUSIÓN

Modifique el terreno en que se encuentran los alacranes (en este caso su casa, patio, jardín, etc.) de tal forma que no sean lugares que favorezcan la presencia de muchos insectos y arácnidos (alimento de los alacranes) y no tengan muchos sitios en donde hacer sus madrigueras y pasar el día. Recordemos que son animales de hábitos nocturnos, por lo que debe considerar que el hecho de no verlos, no signifique que no estén presentes en casa.

Su casa es una barrera ya que no todas las especies de alacranes tienen comportamiento que les haga estar bien dentro de los habitáculos humanos, es más, son pocas las especies que lo hacen. Se ha observado que las especies del género Centruroides, desgraciadamente de los más peligrosos, son las que muestran mayor preferencia por las casas y construcciones, seguramente debido a que sus hábitos no incluyen el hacer madrigueras profundas en el suelo y cualquier oquedad o hendidura que les proteja durante el día es suficiente. Es importante entonces evitar en la medida de lo posible, las grietas en paredes y la acumulación de piedras, muebles o cualquier otro tipo de objetos que constituirán refugios para insectos, arañas y por supuesto alacranes. Si es indispensable que este tipo de acumulaciones existan, deberán removerse con cierta frecuencia y en lo posible mantenerla alejada de las habitaciones.

Dentro de casa, es importante la limpieza frecuente en los rincones, clósets o armarios, bajo las camas, detrás de cuadros y en cualquier sitio que ofrezca posibilidades de ocultar a un alacrán. Aunque no se conoce mucho al respecto, al parecer el comportamiento de los Centruroides es nómada, cazando los insectos o arácnidos que se encuentra a su paso, por lo que no tienen un lugar fijo para residir, lo que significa que pueden vagar por la casa durante la noche y esconderse en cualquier sitio cuando el día llega. Una revisión periódica es recomendable. Si su casa tiene ventanas que dan hacia lotes baldíos o áreas no pobladas, las mallas o mosquiteros son de gran ayuda. Un escalón con mosaico o azulejo en la entrada a la casa es una buena opción ya que dificultará la entrada de los animales.

En ambientes rurales, los patios deben revisarse periódicamente, fundamentalmente en las cercas de piedra, troncos, cúmulos de leña, arbustos, hojarasca, etc. Los alacranes que encuentre serán eliminados y si se sigue con cuidado esta recomendación, será suficiente para mantener su casa sin problemas.

Si desea colaborar con el conocimiento científico de estos animales, puede guardarlos en un frasco con alcohol, en el que por cada tres partes de alcohol, agregue una de agua y escribir en un papel, con lápiz,  la fecha en que lo atrapó y el nombre de su poblado, colonia y municipio. El papelito lo incluye en el frasco y lo lleva al Laboratorio de Entomología de la Facultad de Biología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, ubicado en El edificio B4 de Ciudad Universitaria en Morelia, Michoacán.

ETAPA II. MANTENIMIENTO

Si la etapa de exclusión se realizó adecuadamente, una revisión cada mes o dos meses debe ser suficiente para que usted detecte nuevos invasores en su casa, patio o jardín. En áreas urbanas, es recomendable utilizar algún insecticida con residualidad (de los recomendados contra insectos "rastreros") y aplicarlo en las bases de las bardas y en las ranuras y hendiduras de las mismas, para evitar la entrada de alacranes del exterior. Aplicaciones después de la revisión bimensual deben ser suficientes.

¿QUÉ HACER SI LA  INFESTACIÓN ES MUY SERIA?

Puede ocurrir que se tengan poblaciones muy altas de alacrán y por tanto las reinvasiones sean continuas. La exclusión falla y el problema se mantiene. En casos como estos, la recomendación primaria, en áreas urbanas es la erradicación manual de todos los animales, adultos y juveniles, que se encuentren en los alrededores del área habitada. Para esto se recomienda que se hagan patrullas de recolección nocturna auxiliados por lámparas de luz negra (si no se tiene una fuente con esta luz, use una de luz blanca (no amarilla), a las que se les cubrirá con papel celofán azul marino para obtener una luz cercana al ultravioleta). Los alacranes tienen la característica de "brillar" (los científicos le llaman "fluorescencia") al contacto con la luz ultravioleta. Esta cualidad hace que sean fáciles de detectar usando este tipo de luz. Las recolecciones deberán hacerse durante varias semanas y de ser posible dirigidas por gente capacitada. Una vez que las capturas sean muy escasas o nulas en un rango de 200 a 300 metros del área de interés, iniciar con la estrategia de exclusión y mantenimiento es recomendable. En áreas rurales será difícil se presente una infestación grave, debido a que las poblaciones de alacranes estarán reguladas naturalmente en su ambiente y las invasiones ocurrirán como parte de sus andanzas de cacería o reproducción. El uso de pesticidas residuales de "amplio espectro" deberá considerarse como la última opción y solo se recomienda para áreas como patios o jardines y en las bardas de los mismos.